“Antes de participar en SML, el estrés de un trabajo muy demandante estaba afectando seriamente mi bienestar. Me despertaba a las 3 de la mañana pensando en el trabajo y, para las 3 de la tarde, ya estaba agotada. Había perdido la capacidad de desconectar y mi salud empezaba a verse afectada.
Lo primero que cambió fue mi manera de enfrentar los desafíos diarios. La consultoría me dio herramientas prácticas para trabajar sin ansiedad, resolver situaciones con más eficiencia y recuperar una sensación de control y claridad.
El cambio más importante fue en mi energía. Hoy puedo lograr más, pero desde un lugar completamente diferente: con más equilibrio, foco y menos desgaste emocional. Aprendí a gestionar mi energía de una manera mucho más sostenible.
Si tuviera que describir a Eugenia, Magalí y al equipo de SML en tres palabras: empatía, determinación y profesionalismo.
Recomiendo esta experiencia a mujeres que quieran crecer profesionalmente sin dejar de lado su bienestar y aprender a gestionar su energía de una manera diferente.”
Agostina Viarengo | Arquitecta